Viernes, 28 de Noviembre de 2008
LA NACIÓN
Lunes 10 de julio de 2000
“OPERACIÓN ALGECIRAS”
MILITARES ARGENTINOS FUERON DETENIDOS
EN EL PUERTO DE CÁDIZ. EN 1982 LOS SERVICIOS DE INTELIGENCIA DE FRANCIA DIJERON QUE PLANEABAN
VOLAR UNA FRAGATA INGLESA
LONDRES (De nuestra corresponsal).- Fuentes del servicio secreto francés aseguran haber impedido que un comando argentino volara en pedazos un buque destructor británico en el puerto de Gibraltar para vengarse del hundimiento del crucero General Belgrano durante la Guerra de Malvinas, en 1982.
La información fue publicada ayer, en Londres, por el matutino The Sunday Times. Esta es la primera vez que este extraño incidente es mencionado en los 18 años que han transcurrido del conflicto en el Atlántico Sur.
De acuerdo con la información proporcionada por el periódico británico, cuatro miembros de una unidad especial de la Armada Argentina llegaron a Madrid el 8 de mayo de 1982, seis días después de que se produjera el ataque del submarino HMS Conqueror que costó la vida a 368 argentinos embarcados en el crucero General Belgrano.
Allí se equiparon con cuatro minas de tracción submarina que habían sido contrabandeadas por los agregados naval y del Ejército de la embajada argentina.
También alquilaron un automóvil con el cual se dirigieron a Gibraltar, evadiendo todos los controles británicos al punto de poder realizar varias misiones de reconocimiento previas a su operación.
Para entonces, el destructor y el buque de aprovisionamiento que tenían como objetivo habían abandonado el puerto para ser reemplazados por la fragata HMS Ariadne y una barcaza. Aun así, el grupo decidió continuar con su plan.
Llamadas interceptadas
Sus comunicaciones, sin embargo, fueron interceptadas por el servicio de inteligencia francés, el cual advirtió de inmediato al gobierno británico.
El 31 de mayo de ese año los cuatro argentinos fueron detenidos y arrestados por la policía española, en Cádiz.
En su automóvil se encontraron los explosivos, así como un bote de goma inflable y tubos de oxígeno para realizar buceo.
La colaboración francesa con las fuerzas británicas es bien conocida. El entonces presidente, François Mitterrand, preocupado por la seguridad de las dependencias francesas de ultramar, brindó su completo respaldo personal a la primera ministra británica Margaret Thatcher.
Por aquellos días, su primera orden fue suspender el envío de un cargamento de misiles Exocet previsto para Perú por temor a que éstos fueran contrabandeados a nuestro país.
Las inteligencias frances y británica también colaboraron en impedir que oficiales argentinos en París adquirieran misiles Exocet en el mercado negro, mediante una operación de engaño que terminó con la Argentina pagando por ese tipo de armas que jamás recibió.
Aun así, la versión sobre el frustrado intento en Gibraltar sorprendió a la mayoría de los historiadores militares británicos.
Opinión de un experto
El escritor y ex parlamentario conservador Nigel West, autor del libro "La secreta guerra por las Falklands", cree que se trata de una invento de los servicios franceses para despertar la solidaridad de sus pares británicos comprometidos en el sistema anglo-norteamericano de interceptación de llamadas Echelon.
Este sistema fue creado durante la Guerra Fría, pero ahora se asegura que está siendo empleado por Washington -con ayuda de Londres- para espiar a empresas del Viejo Continente.
"Los franceses quieren capitalizar la preocupación de los europeos por Echelon diciéndoles a los británicos: "Nosotros los ayudamos en el pasado, ¿por qué entonces usan Echelon para espiarnos?" Que hayan hecho esta revelación ahora, 18 años después de la guerra, es muy sugestivo", estimó.
El Parlamento Europeo estableció, la semana última, una "comisión temporal de búsqueda de datos" sobre Echelon; la denuncia está siendo también investigada por magistrados en París, en Berlín y en Copenhague. |